Supera la Ansiedad y el Estrés con estas 10 Estrategias de los Estoicos

¿Te sientes desbordado por alguna situación que te genera estrés? ¿Sientes que pierdes el control de tus emociones y quieres recuperarlo? Aquí tienes 10 estrategias super efectivas para afrontar con éxito los momentos de ansiedad y estrés.

Supera la ansiedad y el estrés

Calidad de vida

“No son las cosas que nos pasan las que nos hacen sufrir, sino lo que nosotros nos decimos sobre esas cosas” #Epícteto

¿Qué es lo que ocasiona la ansiedad?

Todos atravesamos de vez en cuando momentos de estrés o ansiedad. Son emociones normales que suelen aparecer cuando nos enfrentamos a una situación de incertidumbre con respecto al futuro.

¿Por qué se produce la ansiedad?

El estrés y la ansiedad son emociones cumplen una función biológica y nos permiten adaptarnos mejor a la vida. Activan nuestro sistema de alerta con señales de distinta intensidad dependiendo de la situación. A veces puede asemejarse a una lucecita que al encenderse nos avisa de algo y otras las podemos sentir como si fuese una fuerte alarma que anuncia el fin del mundo. Simplemente son emociones que nos avisan de algo a lo que prestar atención.

Pero son emociones nada agradables y de las que queremos deshacernos cuanto antes.

¿Dónde hay que pulsar para apagar esa lucecita de alerta o esa alarma que no nos permite continuar nuestra vida tranquilamente?

¿Cómo superar la ansiedad?

Los estoicos nos dejaron algunos sabios consejos para lidiar con la ansiedad y usar el estrés a nuestro favor.

Aquí tienes 10 estrategias probadas para reducir, aliviar y eliminar la ansiedad de tu vida:

1. Enfócate en las cosas pequeñas

Las cosas pequeñas no son insignificantes.

Una de las frases favoritas de George Washington era “many mickles makes a muckle”, que en español sería algo como “muchos pocos hacen un mucho”.

O como el filósofo griego Zenon de Elea dijo: “El bienestar se logra con pequeños pasos, pero no es poca cosa”.

Marco Aurelio dijo: “Armamos nuestra vida acción por acción, paso a paso. Nadie te puede detener.”

Cuando te sientes desanimado y ves tu objetivo muy muy lejos, no te enfoques en esas emociones. Centra toda tu atención en la tarea que tienes justo delante de tí, concéntrate como un romano, como Marco Aurelio decía:

“Concéntrate cada minuto como un romano —como un hombre/mujer — en realizar lo que tienes delante con precisión, con dignidad rigurosa y genuina, con afecto, con voluntad y con justicia. Y libérate de todas las demás distracciones. Sí, puedes hacerlo, si lo haces como si fuera lo último que harías en tu vida, y dejas de estar sin rumbo, dejas de permitir que tus emociones prevalezcan sobre lo que te dice tu mente, deja de ser hipócrita, egocéntrico, irritable. ¿Ves cuán pocas cosas tienes que hacer para vivir una vida satisfactoria y reverente? Si puedes manejar esto, eso es todo lo que incluso los dioses pueden pedirte.”

Enfócate en una pequeña tarea que tengas frente a ti, da un pequeño paso, una pequeña acción, solo hazlo.

2. Practica la gratitud

Marco Aurelio dijo:

“Recuerda que tienes suerte de estar vivo, de estar vivo en este momento. Si las cosas son locas, insanas y horribles en el mundo, también son maravillosas, porque las estás experimentando”

El presente es un regalo. Siente agradecimiento por cada pequeña cosa. Agradece el simple hecho de estar vivo, aunque este preciso momento no sea el más maravilloso de tu vida.

Enfócate en lo que puedes controlar, como tus percepciones, tu opinión sobre las cosas. Enfócate en las cosas por las que puedes estar agradecido y da las gracias. Esto te aportará felicidad ahora, en este preciso momento, sin importar lo que pase en el mundo.

3. No juzgues

Una de las frases de Marco Aurelio es:

“Siempre tienes la opción de no opinar al respecto. No hay necesidad de molestar tu alma por cosas que no puedes controlar.”

Cuando un pensamiento te genere estrés, simplemente déjalo ir, no lo juzgues, ignóralo o simplemente míralo tal como es y acéptalo.

No necesitas decir si algo es malo o bueno, justo o injusto. Es como es. Míralo así, como una sencilla pieza de información. Sin necesidad de proyectar tus pensamientos, creencias o percepciones en eso. No juzgues.

4. Deja de preocuparte por lo que la gente piense

La clave de la paz y la tranquilidad, como dijo Marco Aurelio, es dejar de preocuparte por lo que otra gente diga, lo que otra gente piense o lo que otra gente haga. Él dijo:

“La tranquilidad viene cuando solo te preocupas de lo que tu haces y dices”.

La tranquilidad viene cuando dejas de darle importancia a lo que otros digan, piensen o hagan y te centras solo en lo que tu hagas.

5. Procesa tus emociones

Los estoicos no camuflaban sus emociones, sino que las procesaban. Es por eso que escribían sobre ellas. Sócrates lo comentó cuando fue interrogado sobre este tema.

Séneca escribía cartas a su amigo Lucilius y de Marco Aurelio también han llegado a nuestro tiempo algunas de sus cartas. Ellos no ocultaban sus emociones fingiendo que no las tenían, sino que las exploraban.

Los estoicos hablan sobre tomar una emoción cuando te golpea y escribir sobre ella, observándola, meditando sobre ella, procesándola, llegando al fondo de ella.

Si solo ignoras tus emociones es como ponerlas en una tarjeta de crédito, no tienes que pagar por ellas ahora, pero más adelante te llegará la deuda con intereses. Por eso, no calles tus emociones, afróntalas, procésalas, explóralas y conquístalas. No te dejes dominar por ellas. Domestícalas.

“El estoicismo consiste en la domesticación de las emociones, no en su eliminación” Nassim Taleb.

6. No sufras problemas imaginarios

Seneca apuntó que sufrimos más en nuestra imaginación que en la realidad, refiriéndose a que las cosas por las que nos sentimos ansiosos, las cosas que nos preocupan que puedan pasar, muchas veces no pasan.

En nuestra mente muchas veces nos torturamos a nosotros mismos preocupados por algo que podría pasar, sufriendo por esa posibilidad, pero la realidad es que ahora es ahora, no puedes controlar lo que podría pasar o no, pero lo que puedes controlar es lo que sucede ahora.

Puedes controlar cómo prepararte para la adversidad o la incertidumbre del futuro.

Lo que puedes controlar es el momento presente en vez de preocuparte por lo que puede que no suceda nunca.

7. Elige no sentirte herido

Nadie puede herirte, al menos según los estoicos. Pueden decirte cosas de forma cruel, pueden atacarte, pueden hacerte sangrar, pero para los estoicos el sentirse herido es una elección. Tú decides si sentirte herido o no.

Como dijo Eleanor Roosevelt: “Nadie puede hacerte sentir inferior sin tu consentimiento”.

Elegimos sentirnos heridos.

Epicteto dijo que somos heridos en el momento en el que creemos estarlo.

Marco Aurelio dijo:

“No quieras ser herido, no elijas sentirte herido”.

Controlamos nuestras emociones, controlamos nuestras opiniones, controlamos la historia que nos contamos a nosotros mismos sobre lo que sucede. No elijas sentirte herido.

8. Sal a caminar

Uno de los hábitos que más nos ayuda a controlar nuestras emociones y mantener la ansiedad a raya, es salir a caminar un rato cada día.

Ya sea uno solo o en compañía, manteniendo una agradable conversación, dar un paseo ayuda a calmar la mente.

Hay una gran frase de Nietzsche que dice: “Solo las ideas que se tienen caminando tienen valor”.

También Seneca habló sobre la importancia de dejar la mente descansar de vez en cuando. Y el salir a caminar no solo sirve para ejercitar el cuerpo sino también para que la mente descanse.

9. Escribe un diario

Escribir un diario es otro de los hábitos que resultan tremendamente beneficiosos.

Hay muchos métodos sobre cómo escribir un diario. Elige en que más te guste. Ya sea el diario de una línea al día, un diario de gratitud o cualquier otro método. Ya sea en una simple libreta, en tu teléfono, en el ordenador… elige lo que más te guste. Pero escribe cada día. Empieza a hacerlo y descubre lo liberador que resulta para tu mente.

10. Toma el lado correcto de las cosas

Epicteto dijo que cualquier situación tiene dos lados, un lado pesado y otro que no lo es.

En cada situación podemos elegir verla como algo que nos hace más fuerte, como una oportunidad para crecer o verla como víctimas.

Epicteto podría haberse sentido una víctima por pasar 30 años como esclavo, pero no lo vio así, sino que lo vio como puna experiencia de aprendizaje que lo hizo más fuerte. Él dijo:

“Te han emparejado con un oponente duro y esto es lo que te está convirtiendo en material de clase olímpica”.

Así es como Epicteto veía el lado correcto de las cosas en su propia situación.

Piensa que cualquier cosa que estés experimentando hoy tiene dos lados ¿cuál vas a elegir?¿el que te debilita o el que te fortalece? Tú eliges.

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Ingrediente para el éxito de hoy:

usa la ansiedad como una oportunidad para acercarte a la mejor versión de ti mismo

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Referencias: “How The Stoics Dealt With Anxiety (10 Strategies)” de Ryan Holiday, autor del bestseller “El Obstáculo es el Camino”.

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